Monday, August 21, 2006

Peligro: Mano al acecho


Los chicos crecen y a medida que su tamaño aumenta, también se incrementan las acciones que pueda desarrollar junto con las inquietudes sobre las cosas que lo rodean.
Como todavía Matias no camina, es más complicado para él hacerse de los adornos, fotos o cualquier otro tesoro depositado en estantes. Sin embargo, eso no le impide de aprovechar los momentos donde esta a upa o sentado en su silla. En un segundo tira el zarpazo y algo alcanza a manotear. Es como los grandes jugadores de fútbol, si les das un segundo o un poco de espacio, te vacuna. Hay que estar encima y no dejarlo agarrar.

Esta especie de previa sobre lo que viene, nos hizo entrar en conciencia de empezar a cambiar ciertos hábitos. A saber: guardar los medicamentos en cajones, no dejar las llaves o monedas tiradas, no dejar billeteras, papeles, tijeras, biromes, etc. en la mesa.
Evitar que haya platos, vasos, cubiertos o mantel a una distancia menor al largo de su brazo. No dejar zapatos o zapatillas en el living. Y de todas formas, siempre tener un ojo investigando con que juega y que se esta llevando a la boca. Uno pasa a ser el ángel de la guarda, con responsabilidad en todo momento sobre lo que hace o deja de hacer el chico.

No es fácil y nadie es perfecto, eso hay que asumirlo como tal. Si, existe un acto reflejo que se vuelve parte de uno a medida que pasan los meses. Es como escribir sin mirar el teclado, parece que nunca vas a lograrlo pero después de un tiempo surge sin uno darse cuenta. Entonces un día, mientras estas mirando televisión y tu hijo esta jugando, de repente se bambolea y ahí esta tu mano para evitar que se golpee. Sin dejar de mirar TV.
Todavía tenemos muchas cosas por corregir pero es difícil dejar la desorganización y el caos del living. Pero ya lo vamos hacer o por lo menos trataremos de dejarlo más prolijo.
Mientras tanto y por mucho tiempo más seguiremos haciendo marca personal al “Tute”.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home