Friday, May 05, 2006

Cada día te quiero más


Desde que Mati aumenta sus posibilidades de interacción y va comprendiendo más los sucesos a su alrededor, se nos va complicando el tema de dejarlo.
Es inevitable empezar a extrañar su compañía al salir de casa y pensar, durante varios momentos del día, como nos recibirá al volver.

Uno trata de mantener su independencia y seguir disfrutando los momentos a solas o con amigos pero ver y escuchar a tu hijo es pura emoción.
Es el mayor reto que se puede emprender, un proyecto en el cual debo fundar las bases y luego dejar que siga su camino. Alguien a quien tengo la necesidad de darle todo sin esperar nada a cambio.
Puedo asegurar que durante las horas de trabajo miro su foto, por lo menos, cuatro o cinco veces y durante un buen lapso.
Reconozco cuan positivo para los tres resulta poder estar separados durante algunas horas, en especial para cuando Matias empiece el jardín de infantes.

También es cierto que recién estamos comenzando y uno debe acostumbrarse a estas situaciones, además beneficia la posibilidad de, a pesar el cansancio, poder jugar y aprovechar al máximo el tiempo que estamos juntos.
Otra cosa que me vuelve loco es cuando se queda dormido sobre mi panza, no hay nada más relajante. Se puede caer el mundo que yo voy a estar muy tranquilo.
También disfruto de mirar su carita cuando esta dormido y observar su pureza cuando descansa en su cuna lejos de cualquier preocupación.
Admito que me estoy volviendo fanático de mi hijo. No se si es bueno o malo, tampoco me importa si sigo entendiendo que es una parte más en mi vida. Una parte fundamental pero no la única.

Otro de los valores que brinda esta relación, es el aprendizaje de los límites. Los últimos días comenzamos con los difíciles NO ante ciertas actitudes. Todavía estamos lejos de una comprensión pero es importante haber empezado, en especial porque esta en una etapa donde las inquietudes corporales van en aumento y, como viene la mano, parece que va a ser bastante movedizo en ese aspecto.
Seguimos el camino amarillo y vamos incorporando nuevos integrantes al grupo. Eso si, siempre llevando un balde con agua por si aparece una bruja, en esos caso nada mejor que un chapuzón y aprender a superar las dificultades.


1 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Estuve terminando de leer post que debía y después me puse a repasar todo...es muy loco como cambió en un solo año. Sinceramente, no creía que los bebés tenían este aspecto que tiene Mati ahora hasta los dos o tres años.
Estuve tratando de establecer en qué momento "cambió" y creo que me quedo con este. A partir de los post de mayo es donde se lo empezó a ver con esa onda que tiene ahora.

10:53 AM  

Post a Comment

<< Home